Cannabis Villana o Heroina?

PARTE 2. ¿De qué se trata?

Como se dijo anteriormente, los efectos de la cannabis sobre la salud humana depende mucho de la procedencia de la planta, es decir del punto geográfico donde la planta fue cosechada así como de la parte de la planta que se emplea. Como se ha mencionado previamente el origen de la cannabis data más de 1000 años antes de cristo y es originaria de Asia.

Se ha manejado que originalmente los usos de la cannabis se centraban en el empleo de las ramas y tallos de la planta de la cual se extraían fibras y eran empleados para fabricar telas y algunos otros utensilios, sus semillas eran utilizadas como alimento y extracción de aceite del que se conoce que de las semillas se podía extraer cerca del 30% de aceite y el 20% de proteínas. En la planta también presenta un crecimiento cercano a las hojas y en la unión con el tallo conocido como tricoma que es la sección donde la planta procesa y produce la mayoría de las sustancias con actividad fisiológica. Conocemos de lo tricomas, en general, se consideran una de las primeras líneas de defensa de las plantas para protegerse contra el estrés abiótico como los rayos UV, la pérdida de agua, las temperaturas extremas y el daño de los herbívoros. Además, los tricomas desempeñan un papel en las estrategias de uso del agua a través del mantenimiento del contenido de agua de las hojas y los rasgos de las estomas. Los tricomas pueden desempeñar un papel en la translocación y homeostasis de los minerales en las plantas. Pero las relaciones de estos rasgos con los tipos de tricomas y las medidas, como la densidad y las dimensiones, son poco conocidas.

El tamaño de la planta, la cantidad de aceite y contenido de proteínas en las semillas, así como la generación y proliferación de tricomas depende de la variedad de la planta y de la forma de cultivo. Hasta el momento, se conocen tres variedades de esta planta, la cannamis satvia, cannabis indica y cannabis roderalis todas de origen asiático en la figura 1 se muestra un comparativo de estas plantas con sus hojas y el tamaño de ellas.

Como se puede observar, visualmente, existen diferencias entre ellas, en donde la de menor talla, cannabis roderalis, es la que presenta un menor atractivo comercial ya que entre las tres variedades es la que produce la menor la cantidad de compuestos con actividad fisiológica, aunque es conocida como la que puede sobrevivir en condiciones adversas.

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Por otro lado, la variedad de cannabis que ha recibido la mayor atención debido a que ha sido asociada a los efectos fisiológicos que produce en el cuerpo es la variedad Sativa sobre la variedad indica, que es conocida que es empleada para producir hashish, producto ampliamente difundido en medio oriente derivado de sus efectos psicotrópicos.

El cannabis Sativa es conocida por ser una especie dioica, es decir, las flores masculinas y femeninas se desarrollan en plantas separadas, con esto queremos decir que cada individuo tiene un tipo de flor en concreto, en términos de botánica para referirse a ejemplares con flores y semillas cuyo sexo está repartido en individuos distintos. Es necesario recordar que las plantas dioicas no pueden autopolinizarse, por lo que no pueden producir semillas fértiles por sí mismas. Su única vía es la polinización cruzada que debe realizarse gracias a un agente externo. El sexo se determina a partir de los cromosomas de forma diferente, siendo los machos heterogaméticos (XY) y las hembras de la misma forma (XX). Morfológicamente, es difícil identificar plantas macho y hembra en la etapa vegetativa. Dado que el dimorfismo sexual ocurre tarde en el desarrollo de la planta, las plantas masculinas se pueden diferenciar de las plantas femeninas después del inicio de la floración. El fenotipo sexual del Cannabis muestra ocasionalmente flexibilidad que conduce a la formación de flores hermafroditas o inflorescencias bisexuales, es decir, que ha sufrido una mutación debido a la manipulación genética o derivado de un proceso adaptativo de “domesticación”.

Se ha comentado que los efectos fisiológicos de las plantas de cannabis se han conocido desde hace mas de 800 años antes de cristo, relacionados mes fuertemente a su empleo en la magia o rituales en donde el principal efecto era la reducción del dolor en el cuerpo humano ocasionado por alguna enfermedad o daño físico. No fue hasta 1940 en donde se lograron aislar mas de 100 compuestos derivados del terpeno que se extrajeron de la planta de cannabis logrando aislar dos de sus principales componentes el delta-9-tetrahidrocannabino, “dronabidol” o internacionalmente conocido (9-THC) y cannabidol CBD. Estos dos compuestos aislados por ser extraídos de una planta se les conoce como compuestos fito-cannabinoides. Las estructuras químicas de estos compuestos fueron elucidadas completamente hasta el año 1965 por Rafael Mechoulam en Israel en el Instituto Waizman. Actualmente se conocen los altos efectos psicoactivos del compuesto fito-cannabidol 9-THC y de los efectos benéficos que produce el CBD, esto sin generar efectos psicoactivos, interrogante para la ciencia que derivo en el estudio del sistema nervioso central, logrando identificar una serie compleja de receptores químicos presentes en el cuerpo humano al que se le nombro como sistema endo-cannabidol. Sistema que estaremos revisando en nuestra próxima cita.

Información contenida en esta contribución fue obtenida de;

Progress in the Chemistry of Organic Natural Products 103

Phytocannabinoids por A. Douglas Kinghorn Heinz Falk Simon Gibbons Jun'ichi Kobayashi Editors. Springer ISBN 978-3-319-45541-9.

Marc-Antoine Crocq. Dialogues in Clinical Neuroscience (2020) 2:3, 223-228.