El fiasco de los cigarrillos sin humo
En 1989, RJ Reynolds, una tabacalera, lanzó un producto llamado Premier, un cigarrillo sin humo. Este producto falló en el mercado debido a problemas con su sabor, calidad y dificultad de uso, según informes
El cigarrillo Premier utilizaba un cilindro de carbón y una cápsula aromatizada para generar calor y vapor, en lugar de quemar tabaco directamente. Sin embargo, el producto enfrentó críticas por su sabor desagradable, dificultad para encenderlo y riesgo de incendio.
A pesar del fracaso de Premier, RJ Reynolds continuó investigando alternativas al cigarrillo tradicional y en 1994 lanzó Eclipse, una versión actualizada de Premier, promocionada como un producto de "riesgo reducido".
El fracaso de Premier destaca la importancia de la innovación en la industria tabacalera y los desafíos que enfrentan las empresas al intentar desarrollar alternativas al cigarrillo tradicional.